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COVID-19: ¿por qué se desploman las bolsas de valores?

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Los mercados bursátiles del mundo son impredecibles y se encuentran en movimiento constante. En estos momentos, particularmente, en medio de una crisis sanitaria por la pandemia del COVID-19 y la guerra entre Rusia, Los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos por el precio del petróleo, el panorama económico del mundo entero se tambalea y nos da sustos bastante desagradables.

¿Por qué se están desplomando las bolsas bursátiles del mundo? Imagina que eres un inversionista interesado en poner tu dinero en acciones, pero que reaccionas de forma sumamente intensa ante los panoramas mundiales que pueden garantizar o poner en duda la seguridad de tu inversión.

Esta misma metáfora es la que utiliza Benjamin Graham en su libro “El Inversor Inteligente”. Se trata de Mr. Market, un hombre que apuesta en los mercados bursátiles motivado por el pánico, la euforia o la apatía y que puede pasar muy rápidamente del pesimismo absoluto a un arrebatador optimismo.

Mientras el lunes Wall Street cayó más de 7,5% en la peor jornada bursátil desde la crisis de 2008, el martes la principal bolsa estadounidense subió 4,9%, animada por el anuncio de medidas de estímulo económico por parte de la Casa Blanca.

Las noticias, sin embargo, despiertan la alarma del público, y ahora muchos se preguntan por qué las bolsas de valores del mundo están desplomándose, y cómo funcionan. Aquí te compartimos claves para que entiendas.

El valor de las cosas es extremadamente subjetivo

Las acciones toman sus valores de las expectativas de los inversores, es decir, lo que ellos creen que podría suceder en el futuro. Si el escenario se ve optimista, los inversores se sienten confiados y el valor de las acciones sube. Por el contrario, si el panorama está plagado de malas noticas (como sucede ahora mismo), entonces los inversionistas se sienten pesimistas.

De este modo, un consenso entre miles de inversionistas determina el valor de las empresas que están dentro de la bolsa de valores (y de sus acciones), y si esos inversionistas se sienten optimistas o pesimistas es lo que levanta o desploma las bolsas de valores.

Las bolsas son un reflejo psicológico de la sociedad

Así lo afirma Borja Ribera, profesor del Master en Bolsa y Mercados Financieros de la EAE Business School, España. Cuando las empresas necesitan financiamiento o liquidez, pueden sacar al mercado bursátil acciones para los inversionistas, que apuestan por ellas porque consideran que a la empresa puede irle bien, y que esas acciones pueden subir exponencialmente de precio a medida que la empresa se vuelva más valiosa.

El principal problema es saber cuándo conviene comprar acciones, y en qué momento es buena idea venderlas. Cuando los inversionistas piensan que no es buena idea mover su dinero, las acciones no tienen demanda y el valor de las empresas baja.

La bolsa de valores responde a lo que la gente piensa que va a suceder. Si la gente está asustada y no se siente optimista, se desploma.

Aunque la bolsa de Wall Street es la más conocida, existen muchas otras en el mundo. Todas funcionan de modo similar.

Las bolsas se desploman por el miedo

Suena muy simple, y en realidad es sencillo de entender cuando prestas atención. Cuando el panorama económico mundial se ve muy mal, los dueños de acciones se encuentran con muchas dudas para comprar y prefieren comprar barato para no arriesgar su capital, mientras que los que venden están apurados por vender a cualquier precio y recuperar algo de su inversión.

Este intercambio juega con las mismas reglas que la ley de oferta-demanda, así que con el miedo como combustible, la cotización de las acciones de hunde y las bolsas se caen. Como ya te comentamos antes, esto varía, y al día siguiente una buena noticia puede provocar que las bolsas bursátiles se recuperen un poco (o bastante).

Operaciones dominadas por los algoritmos

Actualmente, la gran mayoría de quienes hacen las transacciones dentro de la bolsa de valores son robots y software con AI, programados para actuar de ciertos modos dependiendo de las acciones de la bolsa.

«Le puedo decir a la máquina cuando pase esto en el mercado, quiero que compres y cuando pase esto otro, quiero que vendas» 

Borja Rivera.

Esto se llama trading algorítmico, y se aprovecha de cálculos matemáticos de probabilidad y algoritmos para predecir los movimientos de la bolsa y así tomar decisiones financieras.

Si quieres invertir en la bolsa de valores, necesitas abrir una cuenta con un broker o intermediario. Este broker te brindará acceso a los mercados financieros a través de bancos, corredoras de bolsa u otras instituciones. También te pondrá en contacto con otros inversionistas para comenzar con la compra-venta de acciones. Todo esto, claro, por una comisión a sus servicios que varía de país en país.

Hay brokers que se involucran de forma mínima y simplemente te dan acceso a los mercados financieros, pero existen otros que se encargan de orientarte e incluso recomendarte movimientos de acuerdo a análisis profesionales de los movimientos bursátiles.

Invertir en la bolsa de valores puede ser muy seguro o muy riesgoso, depende mucho de qué tanto dinero estés dispuesto a mover y cuánta ganancia quieras ver. Se puede invertir en acciones o en índices, incluso se puede entrar al juego como “especulador” para tomar provecho de cualquier movimiento. La bolsa de valores tiene opciones para todos, aunque muchos la ven como un mundo alejado.

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